Las interferencias parentales y la violencia filioparental

Las interferencias parentales y la violencia filioparental

Mariela Checa Caruana
Asociación Filio

interferenciasparentales-violenciafilioparental

Desde Asociación Filio creemos de gran importancia nuestra contribución e intervención de uno de los problemas intrafamiliares que ha crecido en los últimos años, como la violencia filioparental, así como continuar con un trabajo iniciado en 2009 en colaboración con los juzgados de familia, con la idea de paliar el efecto que los conflictos en los procesos de separación tiene en los hijos menores y en el sistema familiar en general. Esta línea de trabajo mantenemos para ofrecer atención a las familias con estas dificultades.

Esta Asociación tiene como objetivos, la intervención clínica psicológica y asesoramiento jurídico en métodos de gestión alternativa de conflictos. Investigación sobre conflictos y sus posibles vías de solución. Sesiones informativa al usuario. Programas de prevención, así como investigación e intervención de trastornos clínicos asociados a este tipo de violencia y conflictos

Somos conscientes de la existencia de un alto porcentaje de rupturas familiares caracterizadas por una gran conflictividad entre los adultos que termina afectando de maneras graves a los hijos/as menores. Son grupos familiares respecto a los que los servicios con los que ha contado el Juzgado para intervenir como los Equipos Psicosociales, el Servicio de mediación familiar y el Punto de Encuentro Familiar han resultado ineficaces para pacificar el conflicto y evitar los evidentes perjuicios que causa a los menores ese enfrentamiento parental.

Con la finalidad de conseguir esa pacificación o al menos lograr una disminución en el nivel del conflicto parental, se ha considerado imprescindible que el Juzgado pueda contar con un Servicio de Intervención Post-ruptura que contribuya a conseguir ese resultado, dadas las escasas posibilidades de éxito que ofrecen los instrumentos estrictamente jurídico-legales de carácter impositivo contemplados en la LEC (esencialmente el artículo 776).

Esto hace que la Unidad de Intervención Familiar de Asociación Filio lleve realizando esta labor en los Juzgados de Familia desde 2009.

1. El programa de intervención

La Unidad de Intervención Familiar desarrolla su programa de la siguiente forma:

A) Intervención clínica integral:

CITA CON LA FAMILIA:

  1. Progenitor custodio y menores: Explicación del funcionamiento de la Unidad, exposición de objetivos terapéutica y verificación de información recibida.
  2. Progenitor no custodio: Explicación del funcionamiento de la Unidad, exposición de objetivos terapéuticos y verificación de información recibida.

ACTUACIÓN CON LOS PADRES: En diferentes sesiones y dependiendo de la evolución de cada caso se trabajará en:

  1. Desmitificar ideas: Tratar de no trasladar a los niños ideas erróneas sobre el otro progenitor como:
    • Alguien tiene la culpa de todo.
    • Hay que informar de “todo” a los menores.
    • Los menores tienen “derecho” a decidir.
    • Si ha sido mala pareja, es un mal padre/madre.
  2. Desjudicializar: No implicar a los menores de los procesos jurídicos entre los progenitores.
  3. Explicar a los padres los verdaderos derechos del menor: Método “Carta de un niño a sus padres”, trabajar para el bienestar del menor, no para el de los padres.
  4. Deberes de los padres: Centrado en cada parte de responsabilidad, no anular al otro progenitor.

ACTUACIÓN CON LOS MENORES: Con sesiones diferentes a los padres y en ocasiones conjuntas, se abordaran los siguientes temas:

  1. Reestructuración de ideas distorsionadas: Asumidas como reales, en ocasiones trasladadas por alguno de los progenitores.
    • Si uno es bueno, el otro es malo.
    • Si alguien se equivoca siempre lo hará.
    • Si le ha hecho daño a mi padre/madre me lo hará a mí.
  2. Derechos del menor: Derecho a estar con su padre y su madre, independientemente de con quien viva y sin sentirse culpable.
  3. Trabajar emociones contradictorias: Te quiero pero me enfado….Aprender a manejar emociones.
  4. Adquirir estrategias de afrontamiento adecuadas para la nueva situación: Como tengo que comportarme ante situaciones conflictivas entre progenitores, o cómo actuar cuando un progenitor me habla mal del otro….
  5. Retomar visitas: Si ha existido en algún momento interrupción de las medidas provisionales, y el menor lleva algún tiempo sin ver a uno de los progenitores. Comienzan en sesión con el terapeuta, para más tarde continuar el proceso normalizado.
SEGUIMIENTO: Se realizan sesiones de seguimiento tanto de los menores como de los progenitores, con el fin de que se mantengan y se generalicen los objetivos alcanzados.

B) Reunión miembros Unidad Intervención Familiar: Buscar líneas de actuación individualizadas para cada caso y resolver dificultades encontradas.

C) Reunión con equipo técnico del juzgado u otro Servicio Social: Trasladar información y compartir evolución. A lo largo del todo el proceso y en continua colaboración.

Hablaríamos en este caso de Intervención familiar e intergeneracional es un procedimiento terapéutico en el que los miembros de una pareja en proceso de separación u otros miembros de la familia en situación de conflicto intergeneracional, que no han sido capaces de resolver sus conflictos vía mediación, entran por demanda del juzgado en el Programa de Intervención Familiar, donde un profesional especializado, imparcial y neutral (psicóloga) les ayude a fomentar la parentalidad positiva en la reorganización de la vida familiar tras la separación, y una adecuada ejecución por cada una de las partes, contemplando las necesidades de todos los miembros de la unidad familiar, especialmente las de los hijos e hijas.

Nos planteamos este servicio también con una función preventiva, de manera que se ha comprobado en diferentes estudios, que la conflictividad conyugal o mala relación entre los padres, es un factor de riesgo para el surgimiento de posibles trastornos psicológicos en los menores.

De forma paralela y a través de casos que han llegado a la Unidad, hemos observado un aumento de un tipo de violencia intrafamiliar, en muchas ocasiones asociada a la ruptura, como es la Violencia filio-parental.

En este sentido, abordamos la otra línea de trabajo de Filio; Prevención e intervención en Violencia Familiar.

Especialmente en esta población que parece presentar características muy particulares y bien diferenciadas con respecto al menor infractor.

Como bien explica SEVIFIP (Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filioparental), a la que Asociación Filio pertenece des de Octubre de 2016; nos referimos a violencia filio-parental a: “Conductas reiteradas de violencia física, psicológica (verbal o no verbal) o económica, dirigida a los y las progenitoras, o a aquellos adultos que ocupan su lugar”.

Se excluyen:

  • Las agresiones puntuales.
  • Las que se producen en un estado de disminución de la conciencia que desaparecen cuando éstase recupera (intoxicaciones, síndromes de abstinencia, estados delirantes o alucinatorios).
  • El autismo o la deficiencia mental grave.
  • El parricidio sin historia de agresiones previas”.

En este tipo de casos debemos tener en cuenta que, si la intervención comienza desde el momento en que el paciente o, en este caso más frecuentemente la familia, decide acudir a pedir ayuda, la definición, supone ya una toma de postura respecto a la manera de entender el problema. Así, debe ser lo más neutra y objetiva posible, y huir de cualquier culpabilización, sin minimizar la magnitud del problema.

Dentro de las líneas de prevención en esta área, presentamos nuestro programa en formato charla- coloquio para chico/as y padres, con el fin de generar una forma positiva de resolver conflictos en el ámbito familiar. Este programa está pensado para llevar a cabo en los colegios, institutos y Asociaciones de Padres/madres.

2. Programa Aprender a convivir

Ciclo de Charlas – Coloquio para alumnos de primaria.

  1. ¿Quién manda aquí?
  2. Solo o con todos.
  3. ¿Dónde está mi límite?
  4. Trabajando en el respeto.
  5. Resolviendo conflictos.

Ciclo de Charlas – Coloquio para alumnos de secundaria.

  1. Abducidos por la pantalla.
  2. Convivir sin destruir.
  3. ¿Cómo abordamos los conflictos?
  4. Mi, tu,… Nosotros.
  5. La importancia de las emociones.

Ciclo de Charlas – Coloquio para padres.

  1. ¡Como establecer normas y límites, sin parecer sargentos!
  2. Enseñar a convivir.
  3. La parte buena VS la parte mala.
  4. Convivir con adolescentes y no morir en el intento.
  5. La función de la familia.
  6. La familia como modelo de aprendizaje de vida.

Con respecto al programa de Intervención Familiar y atención a la Violencia Filio-parental, nuestra Asociación sigue las líneas de actuación de SEVIFIP, sociedad de la que somos miembros, compartida por las entidades colaboradoras de la misma.

  1. Atención global a las familias.
  2. Intervención integral.
  3. Intervención con menores.
  4. Intervención con Padres.
  5. Grupos de apoyo.

 

Referencias bibliográficas

Achenbach, T. M., y Edelbrock, C. S. (1983). Manual for the child behavior profile and child behavior checklist. Burlington, VT: Th. A. Achenbach.

Achenbach, T. M. (1992). Manual for the child behavior checklist 2-3 and 1992 profile. Burlington: University of Vermont department of Psychiatry.

Achtem, L., y Hett, G. (1988). Caught in the middle. A counselling intervention program for children of divorce. Victoria, BC: Universidad de victoria.

Alpert-Gillis, L. J., Pedro-Carroll, J. L., y Cowan, E. L. (1989). The children of divorce intervention program: Development, implementation and evaluation of a program of young urban children. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 57, 583-589.

Bornstein, T. M., Bomstem, P. H., y Walters, H. A. (1985). Children of divorce: empirical evaluation of a group-treatment program. Journal of Clinical Child Psychology, 17, 248-254.

Branch, J., y Shelton, L. (1997). Coping with separation and divorce: a parenting seminar. Inedito, University of Vermont.

Durkin, C., y Mesie, J. (1994). Children in separated families: A Group-based intervention program. Child Abuse Review, 3, 285-298.

Ellis, E. (2001). What have we learned from 30 years ofresearch on families in divorce conflict?. The Trowbridge Foundation.

Fariña, F. y Arce, R. (en prensa). El papel del psicólogo en casos de separaci6n y divorcio. En G. Buela- Casal, D. Bunde y E. Jiménez (Comps), Manual de psicología forense. Madrid: Biblioteca Nueva

Fariña, F., Arce, R Seijo, D. Novo, M., y Real, S. (2001). Enseñar a separarse: un reto en la ruptura de parejas. Congreso Internacional Virtual de Psicología Educativa, Via Internet.

Fariña, F., Arce, R, Novo, M., y Seijo, D. (en prensa). Situaciones de desprotección infantil: el maltrato a menores. Melilla: Ediciones de FETE-UGT.

Fariña, F., Arce, R, Real, S., Seijo, D., y Novo, M. (2001 b). Pobi ten dúas casas. Santiago de Compostela: Consellería de Xustiza, Interior e Relacions Laborais.

Fariña, F., Arce, R., Seijo, D., Real., S., y Novo, M. (2001 a). Guía Informativa. Ruptura de parella, non de familia. Santiago de Compostela: Consellería de Xustiza, Interior e Relacions Laborais.

Fariña, F., Seijo, D., Arce, R, y Novo, M. (2002). Psicología jurídica de la familia intervención en casos de separación y divorcio. Barcelona: Cedecs.

Fariña, F., Seijo, D., Arce, R., y Novo, M. (en prensa) Intervención Psicoeducativa con familias separadas. En L. Herrera, Ma C. Mesa e I. Alemany (Coords.), Actualidad de la intervención Psicooeducativa: una perspectiva multidisciplinar.

Farina, F., Arce, R, Novo, M., y Seijo, D. (2002). Programa de Intervención “Ruptura de pareja, no de familia”. Psicopatología Clínica, Legal y Forense, Vol 2, No 3, pp. 67-85

Musitu, G., y Cava, M. J. (2001). La familia y la educación. Barcelona: Octaedro.

Ollendick, T. H., y Hersen, M. (1979). Social skills training for juvenile delinquents. Behavior Research and Therapy, 17, 547-554.

Pedro-Carroll, J. L., y Cowen, E. L. (1985). The children of divorce intervention program: an investigation of the efficacy of a school-based prevention program Journal of Consultingand Clinical Psychology, 53, 603-611.

Seijo, D., Fariña, F., y Novo, M. (en prensa). Repercusiones del proceso de separación y divorcio. Recomendaciones programáticas para la intervención con menores y progenitores desde el ámbito escolar y la administración de justicia. Publicaciones de la Facultad de Educación y Humanidades de Melilla,

Stolberg, A. Y., y Garrison, K. M. (1985). Evaluating a primary prevention program for children of divorce adjustment project. American Journal of Comunity Psychology, 13, 111-124.


SEVIFIP en Andalucía

SEVIFIP en Andalucía:

Jornadas Respuestas Educativas

A continuación podéis descargar el Manual “Respuestas Educativas” de la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio-parental (SEVIFIP), donde FILIO ha colaborado con la publicación de un artículo:

“Las interferencias parentales y la violencia filioparental” (Mariela Checa Caruana, presidenta de Asociación Filio).

Enlace para descargar el manual completo: MANUAL

Enlace para leer el artículo de FILIO: ARTÍCULO

PUBLICACION SEVIFIP EN ANDALUCIA OCT 2016


Propuesta de definición de violencia filio-parental (SEVIFIP)

Propuesta de definición de violencia filio-parental: Consenso de la Sociedad Española para el estudio de la Violencia filio-parental (SEVIFIP)

Roberto Pereira1, Ismael Loinaz2, Joana del Hoyo-Bilbao3, Josu Arrospide1, Lorena Bertino1, Ana Calvo4, Yadira Montes1 y Mari Mar Gutiérrez1

1Euskarri.
2Universidad de Barcelona.
3Universidad de Deusto.
4Fundación Pioneros

La Violencia Filio-parental (VFP) ha suscitado en los últimos años el interés de numerosos investigadores y profesionales del ámbito socio-sanitario, educativo y judicial. Sin embargo, no existe un consenso sobre el concepto, encontrándonos en la literatura científica diferentes definiciones sobre esta problemática. La confusión y la disparidad de resultados encontrados en las diferentes investigaciones, induce a preguntarse si en todos los casos se está hablando del mismo problema. El presente artículo tiene como objetivo: presentar a aquellas personas interesadas en este problema, una definición que sirva de herramienta para futuras investigaciones y propuestas de intervención que posibilite delimitar lo que es y no es VFP. Tras una revisión de la literatura específica, la recopilación y selección de las principales definiciones disponibles y su análisis y codificación, se crearon diferentes categorías que fueron debatidas por los 11 profesionales que formaron el panel de expertos. El resultado obtenido es una definición consensuada, precisa y practica sobre VFP expresada en un lenguaje con perspectiva de género.

Palabras clave: Violencia Filio-parental, Definición, Investigación VFP, Criterios de exclusión.

In the last years, many scholars and professionals from the socio-sanitary, educational and judicial environments have started to pay increasing attention to Child to Parent Violence (CPV). This emerging phenomenon, however, does not seem to find a consensuated definition in the relevant scientific literature. The confusion found around this concept, as well as the disparate results arising from different research projects, lead us to wonder whether they are all referring to the same problem. The aim of this paper is to clearly establish what is Child to Parent Violence, as well as to provide a definition of the term as neutral and clear as possible, that can become useful and accessible to everyone interested in this problem. This definition can also play a significant role as a tool in future research and intervention proposals. After selecting the main definitions among those available in the specific literature, they were scrutinized and codified to find those categories relevant to the analysis, which were in turn debated by 11 experts in a discussion forum. As a result, we provide a precise and useful definition of CPV phrased employing a gender perspective language.

Keywords: Child to Parent Violence, Definition; Research on CPV, Exclusion criteria.

Ir al artículo

Logo SEVIFIP


Interferencias parentales

Interferencias parentales

Interferencias parentales:

Dejemos a los hijos al margen del conflicto.

El modelo tradicional de familia viene experimentando grandes cambios en los últimos años. Actualmente el número de divorcios se está incrementando de manera exponencial respecto a la última década.

Teóricamente, esto no debería obstaculizar el derecho fundamental del menor de mantener afecto y vínculo emocional con sus progenitores, sin embargo en la práctica este hecho no está garantizado.

Existen situaciones en las que uno de los padres no está por la cohesión e interfiere en las relaciones de su hijo con el otro progenitor.

Queremos dedicar esta entrada a las interferencias parentales. Un serio problema que cada vez acapara más consultas y demandas en nuestra Asociación.

Se trata de conductas o comportamientos por parte de uno de los padres que perjudican o interfieren en la relación afectiva de los menores para con el otro progenitor.

Normalmente, el progenitor que tiene la custodia, trata de inculcar en su hijo unos pensamientos y actitudes contra el otro padre que el hijo acaba adoptando como suyos.

El hijo es utilizado como instrumento contra el otro cónyuge, con la intención de impedir, obstaculizar y hasta destruir los vínculos con el progenitor.

En consulta, encontramos con frecuencia, que las justificaciones aportadas por los niños para defender sus posiciones hostiles e irracionales no tienen conexión real con la experiencia verdadera.

Las interferencias parentales tienen consecuencias devastadoras en el bienestar emocional y desarrollo psicológico de los hijos.

Este escenario acarrea en el niño doble sufrimiento, por una parte la separación de sus padres y por otra la obligación de tener que posicionarse. A pesar de que siguen queriendo a ambos padres y sobre todo quieren seguir siendo queridos por ellos.

Como profesionales sabemos que este fenómeno debe ser reconocido y corregido desde el primer momento. La falta de contundencia y lentitud en tomar decisiones, puede agravar el problema y contribuir a que el progenitor que realiza la manipulación perciba esta tardanza como una aprobación a su comportamiento.

Para la correcta evolución de los niños es clave contar con la influencia positiva de ambos padres que los quieren de manera incondicional y lo siguen haciendo después de la ruptura matrimonial.

Nuestra intervención en Asociación Filio se basa en una terapia familiar que incluya una combinación de abordajes legales y terapéuticos y en la que intervenga todo el sistema familiar; padre, madre e hijos. Es conveniente llevar a cabo sesiones individuales (padre, madre e hijo por separado), intervención familiar (padre/madre e hijo) y sesiones conjuntas con ambos padres.

Un divorcio conyugal no debe convertirse en un divorcio paterno-filial, la pareja se acaba, la familia no.


¿Cómo llevar un buen divorcio?

Algunas recomendaciones.

El proceso de separación es uno de los procesos más difíciles y traumáticos para el ser humano, después de la muerte de un ser querido. Una pareja en proceso de separación, se encuentra con niveles emocionales muy intensos, lo cual genera muchas veces discusiones que tienen como espectadores a los hijos.

El divorcio, constituye en sí mismo un duelo, dado que se sufren pérdidas y los dos integrantes de la pareja deben enfrentarse a una serie de situaciones nuevas.

Si es un proceso difícil para un adulto, ¿cómo lo será para un menor?

Los niños son capaces de adaptarse y aceptar una separación, pero no una separación mal llevada, llena de disputas y de continua conflictividad entre sus dos figuras de referencia, sus progenitores.

Hablamos entonces de divorcio colaborativo y divorcio destructivo:

Divorcio colaborativo

Por tanto, recomendamos a las familias, que representen un papel de madurez, que con el tiempo sus hijos valorarán e imitarán.

Aconsejamos que sean flexibles en cuanto a fechas y visitas, ya que el calendario es uno de los puntos más conflictivos en parejas separadas. Por ejemplo, si uno de los dos pide que los niños pasen un determinado día con él porque van a estar de visita sus familiares, piensa en lo bien que se lo pasarían tus hijos y no en otra cosa.

En ocasiones, aunque te duela despedirte de ellos, no hagas que las despedidas sean dramáticas y cargadas de emotividad, no hagas que tu hijo piense que estás sufriendo por su ausencia. Mantente en comunicación con él, pero sin atosigarlo e impidiendo que disfruten del tiempo con el otro progenitor.

Si les hablas mal de tu ex pareja, provocarás en ellos un sentimiento ambivalente y pueden sentirse culpables por quererlo o quererla.

Desarrolla tus aficiones y establece amistades, no les atribuyas tu felicidad.

Busca ayuda psicológica si lo necesitas y déjate asesorar por profesionales especialistas.


La punta del iceberg

Violencia Filioparental

La punta del iceberg

Cuando evaluamos los problemas de las familias que acuden a Filio nos damos cuenta de que el maltrato es la punta del iceberg de un problema que viene de años atrás. Se trata de un síntoma de todo lo que sucede en el entorno familiar.

Además, no es habitual que los hijos empiecen agrediendo a sus padres físicamente, el problema se viene gestando, apareciendo primero desobediencia, conductas desafiantes, amenazas, etc.

Desde Asociación Filio, queremos animar a las familias a que rompan con el miedo o la vergüenza y pidan ayuda cuanto antes.

Contacta con nosotros

La punta del iceberg


Competencias parentales

La parentalidad es la labor de padres y madres encaminada a la crianza, el cuidado y la educación de los hijos.

Existen 4 principios sobre los que se sustenta el ejercicio de la parentalidad: el vínculo, la formación, la protección y la reflexión.

Competencias parentales

La competencia parental vincular se define como el conjunto de conocimientos, habilidades y prácticas dirigidas a promover un estilo de apego seguro y adecuado desarrollo socioemocional en los niños y niñas. Cabría destacar la importancia de la sensibilidad parental, la empatía, la calidez emocional, las conductas verbales y físicas afectivas (besos, caricias, sonrisas, vocalizaciones y contactos lúdicos…), la escucha activa y la cercanía emocional.

Las competencias parentales formativas son aquellas habilidades presentes en los padres que tratan de dirigir y controlar el aprendizaje de los hijos, establecer pautas de disciplina, ayudar y guiar a comprender el mundo que les rodea, así como fijar normas y hábitos para prepararse a vivir en sociedad.

Las competencias parentales protectoras se definen como el conjunto de conocimientos, habilidades y prácticas cotidianas dirigidas a garantizar los cuidados básicos (alimentación, higiene y seguridad), la organización de la vida cotidiana de los hijos y la protección frente a los riesgos del entorno.

Por último, en cuanto a las compentencias parentales reflexivas, se trata de saber anticiparse y conocer los hitos propios del desarrollo del niño/a, saber reflexionar sobre las propias habilidades como padres, así como sobre el propio autocuidado, esto es, cuidar la propia salud física y mental de los padres. Esto les permitirá disponer de las energías y recursos necesarios para poder criar a sus hijos.

Como terapeutas de familia, sabemos que es difícil ser completamente competentes en todas las áreas, pero  también sabemos que siempre se pueden reforzar los puntos débiles en la crianza de los hijos y reflexionar sobre nuestra propia figura parental

Por otro lado, cuando los hijos son adolescentes, es importante saber que, a pesar de estar inmersos en su proceso de autonomía e independencia, siguen precisando el contacto con sus progenitores, ya que necesitan sentirse queridos por éstos aunque no se lo pidan.

Es por ello que, se encuentran atrapados entre dos necesidades aparentemente contradictorias entre sí; crecer, hacerse adultos y seguir protegidos emocionalmente por papá y mamá.

Todas las familias, en algún momento de sus vidas, experimentan situaciones estresantes y a veces cuentan con apoyo insuficiente ante las múltiples exigencias del día a día. Por ello, es fundamental ser conscientes de nuestras dificultades y pedir ayuda cuando se necesita.

Marta Cara, Psicóloga – Técnico de Asociación Filio.

Tiempo: “El mejor legado de un padre a sus hijos”

Apego seguro

TIEMPO

No se vende en jugueterías, ni se compra por internet.

¿Cómo fomentar un apego seguro?

El vínculo padres-hijos no se consigue cuando les dejamos el móvil, la tablet o su canal favorito.

Un apego seguro se crea con tiempo, educación, cariño y afecto.

Compartir momentos, inquietudes, pensamientos, emociones… y ayudarles a evolucionar en compañía y sin estrés, creando una fortaleza emocional para enfrentarse a la vida.


¿Cómo saber si un hijo consume drogas?

Consumo drogas

¿Cómo saber si un hijo consume drogas?

Existen señales de alerta que pueden ayudar a detectar el consumo de sustancias en jóvenes.

Si te sientes identificado con lo que has leído en la imagen, probablemente estarás pensando y ahora, ¿qué hago?

Las cuatro reglas más importantes son:

  1.  NO ALARMARNOS: Hay que reflexionar serena, valiente, abierta y profundamente.
  2.  NO INFRAVALORAR NI EXAGERAR: Hay que dimensionar adecuadamente el problema.
  3.  HACERLE FRENTE: Se debe acudir al profesional específico adecuado con la disposición de que:
    • No es un problema exclusivo del hijo.
    • No puede resolverlo solo.
    • Pueden estar implicados problemas familiares y otros de tipo muy diverso.
  4.  NO OCULTAR EL PROBLEMA: El ocultar un problema conduce a un sentimiento de vergüenza o ‘pecado’, y ni es un ‘vicio’ ni es un ‘pecado’. Se trata de un conflicto/crisis personal o un síntoma de algo más.

Pide ayuda, solicita tu cita aquí.


Los casos de violencia de hijos a padres suben un 40% en dos años

La ausencia de autoridad, la baja tolerancia a la frustración y la sobreprotección, principales causas.

Entrevista realizada por Marina Fernández (La Opinión de Málaga). 16/01/2017

La asociación malagueña Filio alerta de la importancia de atender estos casos para evitar problemas futuros a los jóvenes.

La violencia filioparental –de hijos a padres– se ha disparado en hasta un 40% en los dos últimos años, según datos de la Asociación Filio. Una cifra que no deja de incrementarse a consecuencia de los cambios que vive la sociedad, que es testigo del incremento de la agresividad de los jóvenes a consecuencia de trastornos o el acceso a las drogas.

Pero la mayoría de casos no obedecen al consumo de estupefacientes o a enfermedades de salud mental, sino a problemas de convivencia en el hogar a consecuencia de la forma de educar. Desde la asociación malagueña Filio, que se ocupa de ayudar a familias que atraviesan por conflictos familiares, tienen claro que la sobreprotección y la falta de autoridad han hecho un flaco favor a la educación de los hijos, acostumbrados en muchos casos a no escuchar la palabra «no» y a no experimentar qué es la frustración. De hecho, la Fiscalía de Menores de Málaga recoge en su memoria de 2014 –último año del que se tienen datos provinciales– un total de 196 expedientes de investigación por malos tratos de hijos a padres.

Datos poco esperanzadores para los que, sin embargo, hay salida. La presidenta de la asociación Filio, Mariela Checa, reconoce que el aumento de casos no deja de darse año tras año. De hecho, su asociación estaba en unos inicios enfocada a los problemas que surgen en la unidad familiar a consecuencia de la separación de los progenitores y los conflictos que ocasiona a los hijos pero, hace un año, decidieron integrarse en la red de la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio-Parental (Sevifip), con el objeto de atender la demanda de las familias malagueñas que acudían a ellos a consecuencia de malos tratos en el hogar entre hijos y padres. «La mayoría de los que vienen son padres que no quieren tomar medidas jurídicas y, una vez nos ponemos a trabajar, vemos que subyace una violencia importante», apunta la psicóloga, que admite que la violencia no sólo llega a ser física, sino que también se da la verbal, emocional y la económica.

Aunque no hay un perfil per se de familias que sufran esta violencia, la mayoría de las que acuden a Filio tienen un nivel socioeconómico medio alto y suelen llevar años padeciéndola.

Adolescentes

Los expertos avisan de que hay que atender esta situación para evitar problemas en el futuro.

La psicóloga reconoce que no hay una sola causa que motive la aparición de violencia en el hogar. Al margen de la posibilidad de que existan trastornos de conducta o adicción a las drogas, muchos casos tienen que ver con la falta de autoridad de los padres y su exceso de debilidad. «No ponen límites, sobreprotegen al menor, le dan todo y no les dicen que no, esa educación se invierte en negativo a los padres», argumenta la experta, que cree que la nueva forma de educar con ausencia de límites radica en el ritmo de vida que hoy día marca la sociedad. «No se les presta tanto tiempo o atención por los trabajos y se trata de sustituir con cosas materiales, en el fondo eso nos convierte en una máquina de dar y no dedicar tiempo», señala, al tiempo que ejemplifica que si a un niño se le ríe la gracia cuando da una patada de pequeño, no entiende que no se le ría con 15. «Pero con esa edad ya hace daño», recuerda.

Para Checa, existen grandes diferencias entre la educación de hace décadas y la de ahora, cuando se ha pasado de la autoridad y cierta represión en el hogar a los padres «amigo». «Como dice el juez Emilio Calatayud, ´si eres amigo de tu hijo, lo dejas huérfano´», afirma la psicóloga familiar, que considera que este tipo de relaciones filioparentales hacen un flaco favor a los hijos. Que los padres hayan bajado la guardia y sus hijos, por el contrario, la hayan subido, ha motivado que cuando estos crecen y se enfrentan a la realidad y al día a día fuera de casa se frustren y padezcan problemas sociales.

La ausencia de autoridad y la debilidad han motivado que los casos se disparen. Sólo en 2016 en Filio trataron a 16 familias y, aunque las edades son variadas y la problemática se da más en casos de adolescentes y preadolescentes, han llegado a ayudar a una niña de 9 años.

Esta entidad trabaja con las familias durante varios meses; al principio se hacen sesiones semanales y, más tarde, se amplía la periodicidad. El servicio tiene un coste que asume el seno familiar, con el que la entidad paga a los psicólogos y trabajadores sociales que les atiende, aunque esperan la firma de un convenio con la Junta de Andalucía que les permita ayudar a familias con estos problemas en riesgo de exclusión social. Además, el próximo mes de mayo asistirán al II Congreso Nacional de Sevifip en Bilbao.

Aunque el perfil es complejo, sí suele haber unas variables comunes: la violencia se da más contra las madres –que tienden a sobreproteger más–, hay más casos de chicos que de chicas, aunque cada vez se equilibra más la balanza, y muchas de las familias tienen problemas conyugales: están separadas.

Precisamente los problemas derivados de la separación fue lo que hizo nacer a esta asociación, que lo hizo en colaboración con los juzgados de Familia para atender a aquellas en las que la mediación no había funcionado. La intervención, igual que en los casos de violencia, es integral, aunque primero se trabaja por separado para ver el alcance de la disputa y los problemas de los menores. Checa apunta a que también van en aumento estos casos y lamenta que los enfrentamientos por hacerse con la custodia den lugar a graves problemas en los menores. «En una separación lo que desaparece es el rol de marido y mujer, no el de padre y madre», señala la psicóloga, que recuerda que el hecho de que un padre pueda no tener la custodia no significa que no deje de ser importante para el niño. «Los niños no viven mal la separación, sino la mal separación».

Link directo a la noticia