Intervención en radio y TV

Participación en la Tertulia de la Cope Málaga y en Málaga TéVé de PTV

A continuación os dejamos la participación completa de la presidenta de Asociación Filio, Mariela Checa, en la Tertulia de la radio Cope Málaga y a continuación, junto con Lola Casares, de AEAFA, en Málaga TéVé.

Una intervención muy interesante, donde se expuso el contenido de la campaña «Porque todo no vale, piensa en mí» junto con AEAFA Málaga.

En consulta, encontramos con frecuencia, menores muy afectados por separaciones «mal llevadas». Niños que ven cómo su madre o padre les habla mal del otro, que presencian peleas constantemente, padres que no se hablan, que no logran llegar a un mínimo de entendimiento por el bien de sus hijos… Y, lamentablemente, también estamos recibiendo adultos jóvenes que acuden a nuestra terapia con problemas derivados de una separación traumática en su infancia.

Destacamos la importancia de que sea TODA la familia la que pida ayuda y, que lo haga a través de profesionales especializados en familia, tanto abogados como psicólogos.


Interferencias parentales

Interferencias parentales

Interferencias parentales:

Dejemos a los hijos al margen del conflicto.

El modelo tradicional de familia viene experimentando grandes cambios en los últimos años. Actualmente el número de divorcios se está incrementando de manera exponencial respecto a la última década.

Teóricamente, esto no debería obstaculizar el derecho fundamental del menor de mantener afecto y vínculo emocional con sus progenitores, sin embargo en la práctica este hecho no está garantizado.

Existen situaciones en las que uno de los padres no está por la cohesión e interfiere en las relaciones de su hijo con el otro progenitor.

Queremos dedicar esta entrada a las interferencias parentales. Un serio problema que cada vez acapara más consultas y demandas en nuestra Asociación.

Se trata de conductas o comportamientos por parte de uno de los padres que perjudican o interfieren en la relación afectiva de los menores para con el otro progenitor.

Normalmente, el progenitor que tiene la custodia, trata de inculcar en su hijo unos pensamientos y actitudes contra el otro padre que el hijo acaba adoptando como suyos.

El hijo es utilizado como instrumento contra el otro cónyuge, con la intención de impedir, obstaculizar y hasta destruir los vínculos con el progenitor.

En consulta, encontramos con frecuencia, que las justificaciones aportadas por los niños para defender sus posiciones hostiles e irracionales no tienen conexión real con la experiencia verdadera.

Las interferencias parentales tienen consecuencias devastadoras en el bienestar emocional y desarrollo psicológico de los hijos.

Este escenario acarrea en el niño doble sufrimiento, por una parte la separación de sus padres y por otra la obligación de tener que posicionarse. A pesar de que siguen queriendo a ambos padres y sobre todo quieren seguir siendo queridos por ellos.

Como profesionales sabemos que este fenómeno debe ser reconocido y corregido desde el primer momento. La falta de contundencia y lentitud en tomar decisiones, puede agravar el problema y contribuir a que el progenitor que realiza la manipulación perciba esta tardanza como una aprobación a su comportamiento.

Para la correcta evolución de los niños es clave contar con la influencia positiva de ambos padres que los quieren de manera incondicional y lo siguen haciendo después de la ruptura matrimonial.

Nuestra intervención en Asociación Filio se basa en una terapia familiar que incluya una combinación de abordajes legales y terapéuticos y en la que intervenga todo el sistema familiar; padre, madre e hijos. Es conveniente llevar a cabo sesiones individuales (padre, madre e hijo por separado), intervención familiar (padre/madre e hijo) y sesiones conjuntas con ambos padres.

Un divorcio conyugal no debe convertirse en un divorcio paterno-filial, la pareja se acaba, la familia no.


¿Cómo saber si un hijo consume drogas?

Consumo drogas

¿Cómo saber si un hijo consume drogas?

Existen señales de alerta que pueden ayudar a detectar el consumo de sustancias en jóvenes.

Si te sientes identificado con lo que has leído en la imagen, probablemente estarás pensando y ahora, ¿qué hago?

Las cuatro reglas más importantes son:

  1.  NO ALARMARNOS: Hay que reflexionar serena, valiente, abierta y profundamente.
  2.  NO INFRAVALORAR NI EXAGERAR: Hay que dimensionar adecuadamente el problema.
  3.  HACERLE FRENTE: Se debe acudir al profesional específico adecuado con la disposición de que:
    • No es un problema exclusivo del hijo.
    • No puede resolverlo solo.
    • Pueden estar implicados problemas familiares y otros de tipo muy diverso.
  4.  NO OCULTAR EL PROBLEMA: El ocultar un problema conduce a un sentimiento de vergüenza o ‘pecado’, y ni es un ‘vicio’ ni es un ‘pecado’. Se trata de un conflicto/crisis personal o un síntoma de algo más.

Pide ayuda, solicita tu cita aquí.


Los casos de violencia de hijos a padres suben un 40% en dos años

La ausencia de autoridad, la baja tolerancia a la frustración y la sobreprotección, principales causas.

Entrevista realizada por Marina Fernández (La Opinión de Málaga). 16/01/2017

La asociación malagueña Filio alerta de la importancia de atender estos casos para evitar problemas futuros a los jóvenes.

La violencia filioparental –de hijos a padres– se ha disparado en hasta un 40% en los dos últimos años, según datos de la Asociación Filio. Una cifra que no deja de incrementarse a consecuencia de los cambios que vive la sociedad, que es testigo del incremento de la agresividad de los jóvenes a consecuencia de trastornos o el acceso a las drogas.

Pero la mayoría de casos no obedecen al consumo de estupefacientes o a enfermedades de salud mental, sino a problemas de convivencia en el hogar a consecuencia de la forma de educar. Desde la asociación malagueña Filio, que se ocupa de ayudar a familias que atraviesan por conflictos familiares, tienen claro que la sobreprotección y la falta de autoridad han hecho un flaco favor a la educación de los hijos, acostumbrados en muchos casos a no escuchar la palabra «no» y a no experimentar qué es la frustración. De hecho, la Fiscalía de Menores de Málaga recoge en su memoria de 2014 –último año del que se tienen datos provinciales– un total de 196 expedientes de investigación por malos tratos de hijos a padres.

Datos poco esperanzadores para los que, sin embargo, hay salida. La presidenta de la asociación Filio, Mariela Checa, reconoce que el aumento de casos no deja de darse año tras año. De hecho, su asociación estaba en unos inicios enfocada a los problemas que surgen en la unidad familiar a consecuencia de la separación de los progenitores y los conflictos que ocasiona a los hijos pero, hace un año, decidieron integrarse en la red de la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio-Parental (Sevifip), con el objeto de atender la demanda de las familias malagueñas que acudían a ellos a consecuencia de malos tratos en el hogar entre hijos y padres. «La mayoría de los que vienen son padres que no quieren tomar medidas jurídicas y, una vez nos ponemos a trabajar, vemos que subyace una violencia importante», apunta la psicóloga, que admite que la violencia no sólo llega a ser física, sino que también se da la verbal, emocional y la económica.

Aunque no hay un perfil per se de familias que sufran esta violencia, la mayoría de las que acuden a Filio tienen un nivel socioeconómico medio alto y suelen llevar años padeciéndola.

Adolescentes

Los expertos avisan de que hay que atender esta situación para evitar problemas en el futuro.

La psicóloga reconoce que no hay una sola causa que motive la aparición de violencia en el hogar. Al margen de la posibilidad de que existan trastornos de conducta o adicción a las drogas, muchos casos tienen que ver con la falta de autoridad de los padres y su exceso de debilidad. «No ponen límites, sobreprotegen al menor, le dan todo y no les dicen que no, esa educación se invierte en negativo a los padres», argumenta la experta, que cree que la nueva forma de educar con ausencia de límites radica en el ritmo de vida que hoy día marca la sociedad. «No se les presta tanto tiempo o atención por los trabajos y se trata de sustituir con cosas materiales, en el fondo eso nos convierte en una máquina de dar y no dedicar tiempo», señala, al tiempo que ejemplifica que si a un niño se le ríe la gracia cuando da una patada de pequeño, no entiende que no se le ría con 15. «Pero con esa edad ya hace daño», recuerda.

Para Checa, existen grandes diferencias entre la educación de hace décadas y la de ahora, cuando se ha pasado de la autoridad y cierta represión en el hogar a los padres «amigo». «Como dice el juez Emilio Calatayud, ´si eres amigo de tu hijo, lo dejas huérfano´», afirma la psicóloga familiar, que considera que este tipo de relaciones filioparentales hacen un flaco favor a los hijos. Que los padres hayan bajado la guardia y sus hijos, por el contrario, la hayan subido, ha motivado que cuando estos crecen y se enfrentan a la realidad y al día a día fuera de casa se frustren y padezcan problemas sociales.

La ausencia de autoridad y la debilidad han motivado que los casos se disparen. Sólo en 2016 en Filio trataron a 16 familias y, aunque las edades son variadas y la problemática se da más en casos de adolescentes y preadolescentes, han llegado a ayudar a una niña de 9 años.

Esta entidad trabaja con las familias durante varios meses; al principio se hacen sesiones semanales y, más tarde, se amplía la periodicidad. El servicio tiene un coste que asume el seno familiar, con el que la entidad paga a los psicólogos y trabajadores sociales que les atiende, aunque esperan la firma de un convenio con la Junta de Andalucía que les permita ayudar a familias con estos problemas en riesgo de exclusión social. Además, el próximo mes de mayo asistirán al II Congreso Nacional de Sevifip en Bilbao.

Aunque el perfil es complejo, sí suele haber unas variables comunes: la violencia se da más contra las madres –que tienden a sobreproteger más–, hay más casos de chicos que de chicas, aunque cada vez se equilibra más la balanza, y muchas de las familias tienen problemas conyugales: están separadas.

Precisamente los problemas derivados de la separación fue lo que hizo nacer a esta asociación, que lo hizo en colaboración con los juzgados de Familia para atender a aquellas en las que la mediación no había funcionado. La intervención, igual que en los casos de violencia, es integral, aunque primero se trabaja por separado para ver el alcance de la disputa y los problemas de los menores. Checa apunta a que también van en aumento estos casos y lamenta que los enfrentamientos por hacerse con la custodia den lugar a graves problemas en los menores. «En una separación lo que desaparece es el rol de marido y mujer, no el de padre y madre», señala la psicóloga, que recuerda que el hecho de que un padre pueda no tener la custodia no significa que no deje de ser importante para el niño. «Los niños no viven mal la separación, sino la mal separación».

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