Propuesta de definición de violencia filio-parental (SEVIFIP)

Propuesta de definición de violencia filio-parental: Consenso de la Sociedad Española para el estudio de la Violencia filio-parental (SEVIFIP)

Roberto Pereira1, Ismael Loinaz2, Joana del Hoyo-Bilbao3, Josu Arrospide1, Lorena Bertino1, Ana Calvo4, Yadira Montes1 y Mari Mar Gutiérrez1

1Euskarri.
2Universidad de Barcelona.
3Universidad de Deusto.
4Fundación Pioneros

La Violencia Filio-parental (VFP) ha suscitado en los últimos años el interés de numerosos investigadores y profesionales del ámbito socio-sanitario, educativo y judicial. Sin embargo, no existe un consenso sobre el concepto, encontrándonos en la literatura científica diferentes definiciones sobre esta problemática. La confusión y la disparidad de resultados encontrados en las diferentes investigaciones, induce a preguntarse si en todos los casos se está hablando del mismo problema. El presente artículo tiene como objetivo: presentar a aquellas personas interesadas en este problema, una definición que sirva de herramienta para futuras investigaciones y propuestas de intervención que posibilite delimitar lo que es y no es VFP. Tras una revisión de la literatura específica, la recopilación y selección de las principales definiciones disponibles y su análisis y codificación, se crearon diferentes categorías que fueron debatidas por los 11 profesionales que formaron el panel de expertos. El resultado obtenido es una definición consensuada, precisa y practica sobre VFP expresada en un lenguaje con perspectiva de género.

Palabras clave: Violencia Filio-parental, Definición, Investigación VFP, Criterios de exclusión.

In the last years, many scholars and professionals from the socio-sanitary, educational and judicial environments have started to pay increasing attention to Child to Parent Violence (CPV). This emerging phenomenon, however, does not seem to find a consensuated definition in the relevant scientific literature. The confusion found around this concept, as well as the disparate results arising from different research projects, lead us to wonder whether they are all referring to the same problem. The aim of this paper is to clearly establish what is Child to Parent Violence, as well as to provide a definition of the term as neutral and clear as possible, that can become useful and accessible to everyone interested in this problem. This definition can also play a significant role as a tool in future research and intervention proposals. After selecting the main definitions among those available in the specific literature, they were scrutinized and codified to find those categories relevant to the analysis, which were in turn debated by 11 experts in a discussion forum. As a result, we provide a precise and useful definition of CPV phrased employing a gender perspective language.

Keywords: Child to Parent Violence, Definition; Research on CPV, Exclusion criteria.

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Interferencias parentales

Interferencias parentales

Interferencias parentales:

Dejemos a los hijos al margen del conflicto.

El modelo tradicional de familia viene experimentando grandes cambios en los últimos años. Actualmente el número de divorcios se está incrementando de manera exponencial respecto a la última década.

Teóricamente, esto no debería obstaculizar el derecho fundamental del menor de mantener afecto y vínculo emocional con sus progenitores, sin embargo en la práctica este hecho no está garantizado.

Existen situaciones en las que uno de los padres no está por la cohesión e interfiere en las relaciones de su hijo con el otro progenitor.

Queremos dedicar esta entrada a las interferencias parentales. Un serio problema que cada vez acapara más consultas y demandas en nuestra Asociación.

Se trata de conductas o comportamientos por parte de uno de los padres que perjudican o interfieren en la relación afectiva de los menores para con el otro progenitor.

Normalmente, el progenitor que tiene la custodia, trata de inculcar en su hijo unos pensamientos y actitudes contra el otro padre que el hijo acaba adoptando como suyos.

El hijo es utilizado como instrumento contra el otro cónyuge, con la intención de impedir, obstaculizar y hasta destruir los vínculos con el progenitor.

En consulta, encontramos con frecuencia, que las justificaciones aportadas por los niños para defender sus posiciones hostiles e irracionales no tienen conexión real con la experiencia verdadera.

Las interferencias parentales tienen consecuencias devastadoras en el bienestar emocional y desarrollo psicológico de los hijos.

Este escenario acarrea en el niño doble sufrimiento, por una parte la separación de sus padres y por otra la obligación de tener que posicionarse. A pesar de que siguen queriendo a ambos padres y sobre todo quieren seguir siendo queridos por ellos.

Como profesionales sabemos que este fenómeno debe ser reconocido y corregido desde el primer momento. La falta de contundencia y lentitud en tomar decisiones, puede agravar el problema y contribuir a que el progenitor que realiza la manipulación perciba esta tardanza como una aprobación a su comportamiento.

Para la correcta evolución de los niños es clave contar con la influencia positiva de ambos padres que los quieren de manera incondicional y lo siguen haciendo después de la ruptura matrimonial.

Nuestra intervención en Asociación Filio se basa en una terapia familiar que incluya una combinación de abordajes legales y terapéuticos y en la que intervenga todo el sistema familiar; padre, madre e hijos. Es conveniente llevar a cabo sesiones individuales (padre, madre e hijo por separado), intervención familiar (padre/madre e hijo) y sesiones conjuntas con ambos padres.

Un divorcio conyugal no debe convertirse en un divorcio paterno-filial, la pareja se acaba, la familia no.


¿Cómo llevar un buen divorcio?

Algunas recomendaciones.

El proceso de separación es uno de los procesos más difíciles y traumáticos para el ser humano, después de la muerte de un ser querido. Una pareja en proceso de separación, se encuentra con niveles emocionales muy intensos, lo cual genera muchas veces discusiones que tienen como espectadores a los hijos.

El divorcio, constituye en sí mismo un duelo, dado que se sufren pérdidas y los dos integrantes de la pareja deben enfrentarse a una serie de situaciones nuevas.

Si es un proceso difícil para un adulto, ¿cómo lo será para un menor?

Los niños son capaces de adaptarse y aceptar una separación, pero no una separación mal llevada, llena de disputas y de continua conflictividad entre sus dos figuras de referencia, sus progenitores.

Hablamos entonces de divorcio colaborativo y divorcio destructivo:

Divorcio colaborativo

Por tanto, recomendamos a las familias, que representen un papel de madurez, que con el tiempo sus hijos valorarán e imitarán.

Aconsejamos que sean flexibles en cuanto a fechas y visitas, ya que el calendario es uno de los puntos más conflictivos en parejas separadas. Por ejemplo, si uno de los dos pide que los niños pasen un determinado día con él porque van a estar de visita sus familiares, piensa en lo bien que se lo pasarían tus hijos y no en otra cosa.

En ocasiones, aunque te duela despedirte de ellos, no hagas que las despedidas sean dramáticas y cargadas de emotividad, no hagas que tu hijo piense que estás sufriendo por su ausencia. Mantente en comunicación con él, pero sin atosigarlo e impidiendo que disfruten del tiempo con el otro progenitor.

Si les hablas mal de tu ex pareja, provocarás en ellos un sentimiento ambivalente y pueden sentirse culpables por quererlo o quererla.

Desarrolla tus aficiones y establece amistades, no les atribuyas tu felicidad.

Busca ayuda psicológica si lo necesitas y déjate asesorar por profesionales especialistas.


La punta del iceberg

Violencia Filioparental

La punta del iceberg

Cuando evaluamos los problemas de las familias que acuden a Filio nos damos cuenta de que el maltrato es la punta del iceberg de un problema que viene de años atrás. Se trata de un síntoma de todo lo que sucede en el entorno familiar.

Además, no es habitual que los hijos empiecen agrediendo a sus padres físicamente, el problema se viene gestando, apareciendo primero desobediencia, conductas desafiantes, amenazas, etc.

Desde Asociación Filio, queremos animar a las familias a que rompan con el miedo o la vergüenza y pidan ayuda cuanto antes.

Contacta con nosotros

La punta del iceberg


Competencias parentales

La parentalidad es la labor de padres y madres encaminada a la crianza, el cuidado y la educación de los hijos.

Existen 4 principios sobre los que se sustenta el ejercicio de la parentalidad: el vínculo, la formación, la protección y la reflexión.

Competencias parentales

La competencia parental vincular se define como el conjunto de conocimientos, habilidades y prácticas dirigidas a promover un estilo de apego seguro y adecuado desarrollo socioemocional en los niños y niñas. Cabría destacar la importancia de la sensibilidad parental, la empatía, la calidez emocional, las conductas verbales y físicas afectivas (besos, caricias, sonrisas, vocalizaciones y contactos lúdicos…), la escucha activa y la cercanía emocional.

Las competencias parentales formativas son aquellas habilidades presentes en los padres que tratan de dirigir y controlar el aprendizaje de los hijos, establecer pautas de disciplina, ayudar y guiar a comprender el mundo que les rodea, así como fijar normas y hábitos para prepararse a vivir en sociedad.

Las competencias parentales protectoras se definen como el conjunto de conocimientos, habilidades y prácticas cotidianas dirigidas a garantizar los cuidados básicos (alimentación, higiene y seguridad), la organización de la vida cotidiana de los hijos y la protección frente a los riesgos del entorno.

Por último, en cuanto a las compentencias parentales reflexivas, se trata de saber anticiparse y conocer los hitos propios del desarrollo del niño/a, saber reflexionar sobre las propias habilidades como padres, así como sobre el propio autocuidado, esto es, cuidar la propia salud física y mental de los padres. Esto les permitirá disponer de las energías y recursos necesarios para poder criar a sus hijos.

Como terapeutas de familia, sabemos que es difícil ser completamente competentes en todas las áreas, pero  también sabemos que siempre se pueden reforzar los puntos débiles en la crianza de los hijos y reflexionar sobre nuestra propia figura parental

Por otro lado, cuando los hijos son adolescentes, es importante saber que, a pesar de estar inmersos en su proceso de autonomía e independencia, siguen precisando el contacto con sus progenitores, ya que necesitan sentirse queridos por éstos aunque no se lo pidan.

Es por ello que, se encuentran atrapados entre dos necesidades aparentemente contradictorias entre sí; crecer, hacerse adultos y seguir protegidos emocionalmente por papá y mamá.

Todas las familias, en algún momento de sus vidas, experimentan situaciones estresantes y a veces cuentan con apoyo insuficiente ante las múltiples exigencias del día a día. Por ello, es fundamental ser conscientes de nuestras dificultades y pedir ayuda cuando se necesita.

Marta Cara, Psicóloga – Técnico de Asociación Filio.

Tiempo: «El mejor legado de un padre a sus hijos»

Apego seguro

TIEMPO

No se vende en jugueterías, ni se compra por internet.

¿Cómo fomentar un apego seguro?

El vínculo padres-hijos no se consigue cuando les dejamos el móvil, la tablet o su canal favorito.

Un apego seguro se crea con tiempo, educación, cariño y afecto.

Compartir momentos, inquietudes, pensamientos, emociones… y ayudarles a evolucionar en compañía y sin estrés, creando una fortaleza emocional para enfrentarse a la vida.